Receta: Latte de Lavanda y Miel

Esta bebida es pura comodidad en una taza. El toque floral de la lavanda combina de forma espectacular con la dulzura natural y densa de la miel, creando un balance perfecto que relaja los sentidos. Es ideal para las tardes de desconexión.

Información de la Receta

  • Tiempo de preparación activa: 7 minutos.
  • Tiempo de infusión (jarabe de lavanda): 10 minutos.
  • Porciones: 1 persona.

Ingredientes Exactos

  • Espresso doble: 60 ml (2 shots).
  • Leche entera o vegetal (tipo Barista): 200 ml (aprox. 3/4 de taza).
  • Miel de abejas pura: 15 g (1 cucharada grande).
  • Flores de lavanda secas (de grado alimenticio): 2 g (1 cucharadita).
  • Agua (para la infusión de lavanda): 50 ml.

Preparación Paso a Paso

  1. Crea el concentrado de lavanda: En una olla pequeña, calienta los 50 ml de agua hasta que empiece a hervir. Apaga el fuego, agrega los 2 g de flores de lavanda y déjalas infusionar tapadas durante 8 o 10 minutos. Cuela el líquido para retirar las flores. Te quedará un concentrado floral muy aromático.
  2. Disuelve la dulzura: En tu taza definitiva, coloca los 15 g de miel junto con 15 ml (1 cucharada) del concentrado de lavanda que acabas de hacer.
  3. Extrae el café: Prepara tus 60 ml de espresso directamente en la taza sobre la mezcla de miel y lavanda. Revuelve bien con una cuchara hasta que la miel se disuelva por completo con el calor del café.
  4. Texturiza la leche: Calienta y espuma los 200 ml de leche a unos 60°C - 65°C hasta obtener una textura de microespuma sedosa (como pintura fresca).
  5. El servicio: Vierte la leche texturizada lentamente sobre el café, permitiendo que la crema del espresso suba a la superficie. Puedes decorar con un par de flores secas de lavanda encima.

Tips de Barista de cafexcafe.com

  • El peligro de la lavanda: Sé muy preciso con los 2 g de lavanda. Si te pasas de cantidad o la dejas infusionar más de 10 minutos, el sabor se volverá amargo y tu café sabrá a jabón o perfume. Queremos una nota sutil y elegante.
  • Temperatura de la leche: Si usas leche de avena o almendras, no dejes que pase de los 60°C. Las leches vegetales se cortan más fácilmente que la de vaca si se calientan de más, perdiendo toda su cremosidad.
  • Aprovecha el sobrante: El concentrado de lavanda que te sobre lo puedes guardar en el refrigerador en un frasco cerrado hasta por una semana para tus próximos lattes.